viernes, 5 de noviembre de 2010

El cantar de gesta

Los cantares de gesta eran narraciones sobre fondo histórico o legendario que, escritas en versos, relataban las hazañas o gestas de los héroes, estos representaban los valores de un pueblo. Los orígenes de los cantares de gesta han sido muy discutidos. El historiador y filólogo Ramón Menéndez Pidal aboga por el origen germánico de estos poemas épicos.
En el reino de Castilla, donde mayor tradición hay de este tipo de poesía, se habría recogido una tendencia que venia de los visigodos, adaptándola al carácter visigodo. Con el paso del tiempo, también se habrían asimilado elementos procedentes de la épica francesa, que penetró en España a través del camino de Santiago.
A esta influencia se deben algunos temas de la épica castellana, la mayor extensión de los cantares e incluso alguna formulas épicas.
Es difícil conocer el origen de los cantares de gesta, ya que, por ser de carácter oral y anónimo, se han perdido en gran parte. En realidad, sólo tenemos (y no completo, como veremos mas tarde) el Cantar del Mio Cid y otros cantares como el Cantar de las mocedades de Rodrigo y el Cantar de Roncesvalles, de los que únicamente se conservan algunos versos. Sin embargo, gracias a las crónicas, relatos históricos construidos sobre las primitivas obras épicas, sabemos que existieron otros muchos cantares, aunque de ellos no quede ni un fragmento. Podemos establecer así los temas de la épica castellana:
a)   Sobre los condes de Castilla.
b)   Sobre el Cid.
c)    Sobre el emperador Carlomagno y los dice pares de Francia.

Menéndez Pidal, el gran estudioso de la épica medieval, distingue cuatro etapas en la producción de los cantares de gesta:
1ª. Etapa de formación, que llegaría hasta el s.XII. a este periodo corresponden los cantares más breves, de escasa influencia francesa,
2ª. Etapa de apogeo, que comprendería la segunda mitad del s. XII y la primera mitad del XIII. Le corresponden cantares de mayor extensión, en los que se deja ver ya la influencia de la épica francesa. A este periodo pertenece el Cantar del Mio Cid.
3ª. Etapa de las prosificaciones, desde el 1236 hasta 1350 aproximadamente. Los cantares de gesta se prosifican en las crónicas.
4ª. Etapa de decadencia, que dura hasta el s. XV. En esta época, los cantares incorporan más elementos fantásticos, como podemos comprobar en el Cantar de las mocedades de Rodrigo y en los romances, último refugio de la poesía épica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada